Nosotras llegamos e hicimos que no les habíamos visto y como
que no sabíamos quiénes eran, pero ellos nos notaban raras.
Nosotras empezamos a jugar nuestra partida; yo era la
primera en tirar, como cada una tenía dos intentos; tire el primero un poco
confiada, pero solo tiré un bolo, el de la esquina. Cuando iba a prepararme
para tirar el segundo alguien me cogió por detrás y me ayudo a poner la
posición adecuada de lanzamiento…
Estaba nerviosa, yo sabía que era el, mi pastelito. (Eso sí,
estaba muy a gusto entre sus brazos.) Tiramos e hicimos semipleno. Al instante
me soltó y se presentó:
-Hola, me llamo David, ¿cómo te llamas? – Dijo el con su
acento andaluz.
- Na…Natalia – Le dije yo con un poco de vergüenza.
- ¿Y porque estas tan nerviosa? – Me dijo el mientras se
acercaba a darme dos besos.
- Nada; no se, me pasa habitualmente. Lo siento – Le dije yo
un poco tímida todavía.
- ¿Todas? ¿Todas estáis nerviosas habitualmente? JAJAJA – Dijo uno de los rubios mientras se
acercaba a nosotras.
- JAAJAJAJAAAJAJAAA – se rieron todos los chicos.
- Me llamo Daniel, Dani mejor. – Nos dijo mientras nos daba
dos besos a cada una.
- Y yo me llamo Blas – Dijo el moreno de ojos verdes
preciosos.
- Bueno faltamos yo y Álvaro – dijo Carlos señalando al que estaba tirando es su pista..
-Yo me llamo Carlos y sí, soy rubio natural! JAJAAAJA
- JAJAJAJAAJA – nos reímos los nueve, ya que Álvaro seguía tirando
el segundo intento.
- Y vosotras, ¿Cómo os llamáis? – nos dijo el rubio bajito,
(vamos Dani). (Todo iba con cariño)
- Yo Lola.
- Yo Lucia.
-Yo Paula y ella Claudia. – (Dijo Paula señalando a Claudia).
-Pues encantado. –Dijo David.
Y esta fue nuestra conversación; nos volvimos cada uno a su
pista, y al rato ellos nos dijeron que se iban, que a ver si nos volvíamos a
ver, que parecíamos majas. Al instante noté que algo corría por el bolsillo de
mi vaquero, era la mano de uno de los chicos dejando una nota en él. Cuando se
alejaron los chicos, las chicas me miraban como diciendo: tía mira a ver que te
han dejado; yo las hice caso y vi que era un número de teléfono y que debajo
ponía ‘DAVID’.
Al terminar la partida, decidimos irnos a casa… Estábamos un
poco agotadas y queríamos relajarnos en el jardín un rato hasta que fuera la
hora de cenar. A la hora de cenar, preparamos la cena entre yo y paula; fuimos
a la cocina e hicimos una tortilla francesa con patatas para todas. Mientras se
hacía estuvimos hablando un rato…
-Ha sido increíble lo de esta tarde… Que me ha
cogido por detrás y me ha enseñado a poner los brazos en posición para lanzar
bien – Dije yo casi llorando de emoción.
-Ya ves, he visto a mi Blas y estoy muy feliz. – Me dijo
Paula emocionada.
- Puff, y que querrá decir este teléfono? – La dije yo con
cara misteriosa…
-Tía, es una oportunidad única, llámale. Además no te cuesta
nada, solo serán un par de minutos – me dijo ella acercándome su móvil.
- No Paula, ahora estoy un poco cansada, si eso mañana.. –
La dije mientras me entraba el sueño.
- Bueno vale, y corre, vamos a bajar esto al jardín que sino
luego está peor. – Me dijo Paula pasándome unas latas de bebida.
Por la mañana me desperté cuando vino Lucia a despertarme,
ella seguramente también estaba interesada en lo de la nota de ayer. La
encantaba cotillear (bueno, hasta un cierto punto). A los 5 minutos bajé con el
pijama, desayuné y a continuación llame a mi pastelito, David.
David: ¿Si?
Natalia: Ho…Hola, soy Natalia. Buenos días.
David: Buenos días guapa, te preguntarás el porqué de mi
número, verdad?
Natalia: Bueno, un poco si.
David: Pues verás…
No hay comentarios:
Publicar un comentario